Miradores de Alcalá la Real: una ruta imprescindible con vistas a la Fortaleza de la Mota

En este artículo te contamos qué ver en Alcalá la Real desde las alturas porque si hay una forma especial de descubrir Alcalá la Real, es hacerlo desde sus miradores.

Esta localidad jienense no solo destaca por su historia o por la imponente Fortaleza de la Mota, sino por la cantidad de puntos desde los que contemplarla. Y lo mejor es que cada uno ofrece una perspectiva diferente: algunos más urbanos, otros completamente abiertos al paisaje, y varios integrados en rutas naturales. Recorrerlos y disfrutar de sus impresionantes vistas es una experiencia que te recomendamos no perderte.

Ruta por los mejores miradores de Alcalá la Real:

Esta ruta combina diferentes puntos panorámicos situados tanto en el entorno natural como dentro del propio casco urbano. Puedes hacerla en unas horas o tomártela con calma, parando en cada uno de ellos. Lo ideal es poder visitarlos a diferentes horas porque el paisaje cambia totalmente y al atardecer se vuelve realmente mágico.

1. Ermita de la Verónica:

La Ermita de la Verónica es uno de los mejores lugares para empezar la ruta. Situada en una zona elevada, a las afueras del núcleo urbano, ofrece una de las vistas más claras de la fortaleza. Desde aquí se entiende perfectamente la importancia estratégica de la ciudad: la visibilidad es total y el dominio del territorio evidente. Es un lugar tranquilo, poco frecuentado, donde apetece parar sin prisas. Además, suele formar parte de pequeños recorridos a pie que conectan varios miradores cercanos, por lo que también es buena opción si te gusta combinar paisaje y paseo.

La Ermita de la Verónica se sitúa en la meseta del Cerro de las Cruces, en una posición privilegiada desde la que se domina Alcalá la Real. Este enclave no solo destaca por sus vistas, sino también por su historia.

Aunque la construcción actual es relativamente reciente, el lugar ya tenía un importante valor religioso desde el siglo XVII, cuando formaba parte de una de las estaciones del antiguo Calvario franciscano. Con el paso del tiempo, la ermita desapareció durante la Guerra Civil, como ocurrió con muchos otros elementos del patrimonio local.

No fue hasta finales de los años 80 cuando la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús impulsó su reconstrucción en este mismo cerro, recuperando así un espacio muy simbólico para la localidad. Además, se llevó a cabo una reforestación de la zona, que hoy contribuye a crear un entorno más agradable y cuidado.

La ermita está estrechamente vinculada a la tradición religiosa del municipio. Cada año, durante la primera semana de junio, la imagen de la Verónica recorre las calles del barrio en procesión, y también forma parte del desfile del Viernes Santo.

Uno de los detalles más curiosos es la historia de esta talla, que data del siglo XVIII. Durante la Guerra Civil, fue salvada de la destrucción gracias a la familia Rosales Campos, que la mantuvo oculta hasta que pudo ser entregada de nuevo a la cofradía.

Todo esto convierte a la Ermita de la Verónica en mucho más que un mirador: es un lugar donde se mezclan historia, tradición y una de las mejores panorámicas de Alcalá la Real. Nosotros fuimos por la mañana y al atardecer, la puesta de sol fue realmente mágica.

Te dejo la ubicación en maps del mirador Ermita de la Verónica, pero debes saber que se encuentra en lo alto del Barrio de las 7 Cruces y el acceso en coche es bastante complicado. Calles estrechas y mucha pendiente. Justo al final, a unos pasos de la Ermita hay un pequeño espacio para dejar el coche.

2.Mirador de San Judas Tadeo:

Este mirador se encuentra, también en el Barrio de las Cruces. El barrio de las Cruces es una de las zonas con más personalidad de Alcalá la Real y una parada imprescindible dentro de esta ruta de miradores. Se encuentra enclavado en el cerro del mismo nombre, justo frente a la Fortaleza de la Mota, lo que le da una ubicación privilegiada tanto a nivel paisajístico como histórico. Sus casas encaladas, sus calles empinadas y su trazado tradicional conservan ese aire auténtico de los barrios andaluces que todavía mantienen su esencia. Se trata de un barrio tradicional situado en una ladera, caracterizado por sus calles empinadas y por la presencia de cruces repartidas por distintos puntos. Este conjunto forma parte de una tradición muy arraigada en Andalucía, especialmente visible durante celebraciones como el Día de la Cruz.

Su nombre no es casual. A lo largo del barrio se distribuyen numerosas cruces blancas que, en su origen, formaban un Vía Crucis que rememoraba la Pasión de Cristo. Aunque hoy no se conservan todas, aún es posible ver algunas de ellas mientras recorres sus calles, lo que añade un componente cultural y simbólico al paseo.

Pero si hay un momento en el que este barrio cobra especial vida es durante la Fiesta de las Cruces de mayo. En esos días, el ambiente cambia por completo: vecinos y visitantes llenan las calles, que se transforman en un espacio festivo donde tradición y convivencia van de la mano. Las cruces se decoran con todo tipo de detalles: macetas, mantones de Manila, objetos antiguo y muchas fachadas se engalanan con un cuidado especial, creando rincones realmente vistosos. Además, es habitual que se organicen concursos y actividades que implican a todo el barrio. A esto se suman los chiringuitos donde probar tapas típicas, actuaciones de flamenco, juegos y verbenas, convirtiendo la zona en uno de los puntos más animados de la localidad.

El Mirador de San Judas Tadeo ocupa el lugar donde antiguamente existía una ermita dedicada al santo. En su lugar, actualmente nos encontramos la Ermita de Fátima.

Si visitas el Mirador de la Ermita de la Verónica, solo tendrás que caminar un poco más para llegar al de San Judas Tadeo. Las vistas son un espectáculo y cuando bajes desde el sendero, llegarás al balcón de la ermita de Fátima. Desde aquí tienes una vista muy completa: la fortaleza al fondo, el casco urbano extendiéndose a sus pies y, alrededor, el paisaje de olivares que define esta zona de Jaén.

Te dejo la localización en maps del Mirador de San Judas Tadeo.

3. Ruta de los Zumaques:

La ruta de los Zumaques es perfecta si te apetece ir más allá del típico mirador. No es un punto concreto, sino un sendero que discurre por el entorno natural de Alcalá la Real y que va conectando diferentes zonas elevadas.

A lo largo del recorrido, encontrarás múltiples puntos desde los que detenerte a observar el paisaje. Lo interesante es que las vistas van cambiando constantemente: en algunos tramos la fortaleza aparece en primer plano, en otros se abre el paisaje hacia el mar de olivos o hacia las sierras cercanas. Es una ruta sencilla, ideal para combinar con el resto de miradores sin necesidad de grandes esfuerzos. Se trata de un sendero homologado que recorre una de las zonas más interesantes del entorno de Alcalá la Real, siguiendo antiguas cañadas y caminos que atraviesan un terreno muy característico. A medida que avanzas, el paisaje va ganando fuerza, especialmente al llegar a la zona conocida como “Los Tajos”, donde aparecen impresionantes cortados rocosos que contrastan con la vegetación que crece a sus pies.

Aquí se conserva una buena muestra de lo que fueron los antiguos bosques mediterráneos del sur peninsular, con especies que han resistido el paso del tiempo. Entre ellas destaca el zumaque, una planta muy llamativa que en otoño adquiere tonos rojizos y transforma completamente el paisaje. Durante todo el recorrido, la presencia de la Fortaleza de la Mota es constante, apareciendo entre claros y elevaciones como telón de fondo. Esto hace que la ruta no sea solo un paseo por la naturaleza, sino también una sucesión de miradores naturales que van cambiando a cada paso.

Nosotros la comenzamos en la Caseta Nacimiento del Agua, se encuentra a los pies del Cerro de las Cruces, en la cañada de San Marcos, es uno de esos lugares que pasan desapercibidos si no sabes lo que estás viendo, pero que tienen una gran importancia en la historia de Alcalá la Real: la conocida como caseta del agua, también llamada El Nacimiento o Venero de San Marcos. Se trata de una pequeña construcción del siglo XVII, de planta cuadrada y cubierta piramidal, que protegía uno de los principales puntos de abastecimiento de agua del municipio. En documentos históricos del siglo XIX ya aparece mencionada como una arquilla o cueva en la que brotaban varios manantiales, concretamente cinco nacimientos distribuidos a ambos lados. Estas aguas, procedentes de la meseta de Los Llanos, fueron fundamentales durante siglos para el suministro de la ciudad. Desde aquí se canalizaban hacia diferentes pilares y fuentes repartidos por Alcalá la Real, como los de Las Tórtolas o Los Álamos, y también hacia uno de los puntos más emblemáticos: la Fuente de la Mora, situada frente a la iglesia de Consolación, en pleno inicio de la Calle Real.

Aquí hay un amplia zona para aparcar y ese tramo es fácil y cómodo para hacer . Además en esta parte también puedes aprovechar y disfrutar del Parque de las Esculturas que en su parte alta tiene un impresionante mirador.

Te dejo la localización de la Caseta Nacimiento del Agua.

4.Parque de las Esculturas:

El Parque de las Esculturas aporta un enfoque distinto a la ruta. Aquí, el protagonismo no es solo del paisaje, sino también del arte. Se trata de un espacio al aire libre donde se integran esculturas contemporáneas con vistas hacia la ciudad. Las esculturas han sido talladas en la roca por un vecino de la ciudad, Vicente y en la parte más alta, en una cornisa, te encontrarás una cabra mirando a la Fortaleza. Desde aquí la panorámica es realmente preciosa.

Nosotros hicimos un día una parte de la ruta de los Zumaques y otro día el Parque de las Esculturas, para verlo con calma. Para llegar a las esculturas el inicio es el mismo que la ruta de los Zumaques pero después de unos metros debes desviarte del sendero a la derecha entre un muro de piedras.

5.Mirador de San Marcos :

También dentro del barrio de las Cruces, el Mirador de San Marcos es uno de los más amplios. Se sitúa junto a la ermita de San Marcos, un edificio del siglo XVI muy ligado a la historia local. Un pequeño templo que, aunque a primera vista puede parecer sencillo, encierra bastante historia y algunos detalles interesantes.

Su origen se remonta al siglo XVI y, como ocurre con muchos edificios de esa época, mezcla diferentes influencias. La entrada responde al estilo renacentista, aunque todavía se perciben ciertos rasgos que recuerdan al gótico. Por fuera destaca también su espadaña, discreta pero suficiente para romper la línea recta de la fachada y darle personalidad.

Al entrar, el espacio sorprende por su sencillez: una única nave que transmite calma, acompañada por una pequeña capilla lateral en el lado norte. Es precisamente aquí donde se encuentra uno de los elementos más llamativos, una cúpula semiesférica decorada con casetones que aporta un toque artístico inesperado en un edificio tan sobrio. En este mismo espacio se conserva un retablo, restaurado hace relativamente poco, que se atribuye a la familia Raxis, una saga de artistas con presencia en Andalucía.

En el altar mayor se encuentra la imagen de Nuestra Señora de la Cabeza, una advocación muy arraigada en Alcalá la Real desde el siglo XVI y que forma parte de la identidad religiosa del municipio.

Este contexto le da un valor añadido, porque no solo vienes por las vistas, sino también por el propio entorno. Desde aquí se obtiene una de las panorámicas más equilibradas de la Fortaleza de la Mota, con el casco urbano en primer plano y el paisaje abriéndose al fondo. Además, el espacio está acondicionado con bancos, lo que lo convierte en uno de los mejores lugares para detenerse un rato, especialmente al final del día.

Te dejo la localización en maps del Mirador de San Marcos.

6.Mirador de la Cruz del Rayo:

Si hay un sitio que destaca especialmente por la luz, es la Cruz del Rayo. La Cruz del Rayo es uno de esos lugares que, además de ofrecer buenas vistas, tiene detrás una historia que lo hace aún más especial.

Se encuentra en el paraje del mismo nombre, en la zona de Los Llanos, dominando el casco urbano desde una posición elevada. Desde aquí las vistas son amplias y muy abiertas, con la ciudad extendiéndose a tus pies y la Fortaleza de la Mota marcando el horizonte. Pero más allá de lo visual, este lugar tiene un fuerte valor simbólico para los alcalaínos. La cruz que hoy se alza aquí se ha convertido con el paso del tiempo en un auténtico emblema local.

El origen de su nombre está ligado a una historia popular: se dice que en este mismo punto un pastor murió fulminado por un rayo, lo que habría dado lugar a la colocación de la cruz y al nombre con el que hoy se conoce el lugar. Ese componente entre historia y leyenda, unido a las vistas y a la tranquilidad del entorno, hacen que sea uno de los miradores con más personalidad de toda la ruta, especialmente recomendable al atardecer.

Este mirador, situado en una zona elevada y abierta, es perfecto para el atardecer. Desde aquí se aprecia cómo la luz va cayendo sobre los olivares y tiñe el paisaje de tonos dorados.

Te dejo localización del Mirador de la Cruz del Rayo

7.Almenas de la Fortaleza de la Mota:

El mejor mirador de Alcalá la Real está dentro de su principal monumento. Recorrer las almenas de la fortaleza permite disfrutar de una vista completamente panorámica. Desde aquí no solo ves la ciudad, sino también el contexto en el que se encuentra: el mar de olivos, las sierras y las rutas naturales que la rodean. Es, además, el lugar donde todo cobra sentido. La posición estratégica, la historia fronteriza y la importancia del enclave se entienden perfectamente desde este punto.

Te dejo localización de la Fortaleza de la Mota

Cómo organizar la ruta:

Todos los miradores están relativamente cerca, por lo que puedes combinarlos fácilmente en una ruta de medio día.

Lo ideal es empezar por los puntos más exteriores, nosotros visitamos primero la Ruta de los Zumaques , si tienes tiempo puedes hacer al mismo tiempo el Parque de las Esculturas, continua por la zona del barrio de las Cruces , al atardecer es impresionante y para la Fortaleza reserva, al menos una mañana entera, desde primera hora. La vas a necesitar porque es impresionante.

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